
![]() - Ana Cecilia
Blum (Guayaquil, 1972), en "Lejos de los trópicos",
aparece como una de las voces fundamentales de la lírica
femenina de hoy. Sus textos, tanto los que nos muestran conflictos
íntimos, como esa antítesis de fragilidad/energía:
"Y SI HAY ALGO QUEBRADO/ no soy yo
/aun estoy entera/
me sostengo"; cuanto los que hablan de cuestiones colectivas:
"donde las brújulas te lleven/ unas penas te acompañan";
se construyen con admirable fuerza expresiva y con un gran sentido
de la economía, que caracteriza a la mejor poesía
actual.
- La composición
rítmica y sólo en apariencia sencilla de Ana Cecilia
Blum permite al lector relacionar la lectura con la tradición
de mujeres poetas latinoamericanas del siglo XX, desde Delmira
Agustini hasta Juana de Ibarbourou, pasando por Gabriela Mistral
y Alfonsina Storni. Su grito en veladura advierte
de la renovación de esa tradición en el siglo recién
inaugurado.
¿Cuáles son las motivaciones que te llevaron a escoger los poemas que seleccionaste para LA VOZ HABITADA?
¿Cómo empezaste a escribir y cuándo se dio el paso de principiante a trabajar de manera formal tus textos? La literatura había crecido conmigo entre duendes, hadas y rimas infantiles, pero su esencia y su poder fueron imperceptibles hasta los doce años, cuando en forma de poema llegó y develó su ímpetu. Desde entonces andamos juntas. Sin embargo no fue sino hasta los veinte cuando entré a los talleres literarios de la Casa de la Cultura Núcleo del Guayas en los cuales empecé a trabajar mis poemas de manera formal, allí no aprendí necesariamente a escribir sino dos cosas importantísimas: reconocer cuando un texto vale la pena ser salvado y cuando se necesita cortarle los brazos -sin penas ni remordimientos-. ¿Qué temas trabajas con mayor frecuencia en tu poesía? En mis primeros "poemitas", los que nunca publicaré y espero que mi abuela ya los haya quemado, trabajé mucho el romanticismo juvenil, textos llenos de lugares comunes y lloriqueos románticos. Ya después empecé a explorar la poesía erótica y sensual, especialmente un erotismo vinculado con la naturaleza. En mi segundo libro, recientemente editado por "el ángel", exploro temas que hablan del ser errante, solitario, extranjero, incierto en otras tierras. Y por ahora estoy merodeando los temas espirituales, de búsqueda y trabajo interno que permitan lograr el encuentro con un yo superior. ¿Qué necesitas para escribir un poema? Antes, de todo; ahora casi nada. Antes debía tener música clásica, soledad, silencio nocturno, inspiración, máquina de escribir etc.,etc.,... Ahora solamente la determinación de crear, con computadora o sin ella, con música o no, entre el ruido y las rutinas diarias, no importa, si quiero escribir, escribo. ¿Qué consideras que los siete autores de este libro tienen en común y qué de diferente para juntarse en un proyecto conjunto? De común la poesía y el hecho generacional por supuesto; y de diferente nuestras vivencias, nuestras vidas mismas, lo que somos y lo que pensamos, que al final del día determinan nuestra escritura.
(Entrevista por Lucia Lemos a Ana Cecilia Blum, 2008) |
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Y SI HAY ALGO QUEBRADO no soy yo es la tarde aún estoy entera ¿O soy yo?
LA QUE SE FUE Camina en otras calles. Lejos de su casa, Entre los monumentos de la
muerte No quiso retornar cuando pudo, Lo que dejó Volver al mismo mar
PERDIDA Ante los designios de otras
latitudes, como libro echado al viento
como lago congelado que llora
buscando
RENUENTES Ellos conservan Me han contado que salen Por las mañanas al
trabajo, Suben, Se sientan en algún
café, Pobrecitos mis zapatos viejos ellos aún no entienden
DESPUÉS DEL OCASO Cuídate de la noche, no te le acerques demasiado Cuídate de la noche, Cuídate de la noche, Cuídate de la noche...
EL AGUACERO Con la piel de la frescura Sin embargo, La pampa es la pampa otra
vez, La culebra es la culebra otra
vez, |
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